miércoles, 6 de febrero de 2008

"Sobre la verdad"

Querida, y nunca tan bien ponderada como te mereces, Loli. He pensado hoy hablarte de un interesante tema: la verdad.
La verdad es la definición de lo real, de lo que es. Pero lo real, la realidad, se construye, es un consenso. O sea, las percepciones que no pones en común con el otro, cariño, no son reales, o cuanto menos son subjetivas.
Esta demostrado que el ser humano construye la realidad perceptiva individual cada décima de segundo, así pues lo real está en constante revisión, por tanto la realidad y ,por extensión, la verdad no pueden ser absolutas, estáticas, inamovibles. La verdad es la tendencia de la percepción en esa décima de segundo. La verdad es tendencia. La verdad es evolutiva como el pájaro Chogüí, ese que canta bajo el cielo azul turquí.
Huye pues de las verdades absolutas, de los dogmas y de los dogmáticos, y de los libros sagrados e inapelables. Duda, amor, con ciega certeza. Y acércate al conocimiento como yo me acerco al milagro que tienes entre las piernas. Primero con la vista: esa cresta de vello dorado, los tonos rosáceos, los destellos ambarinos, esos tonos salmón en los pliegues. Después con el olfato: ese olor marino, algas y yodo con notas frutales. Luego el sabor: la esencia santa del Mediterráneo, la textura del molusco, redondo, persistente en boca, con fluidos salinos que se van aportando y alargan la sensación del delicado retrogusto, quizá melocotón, quizá papaya, quizá kiwi, quizá bacalao pil-pil, quizá la cococha. Y el tacto que también celebra su fiesta recorriendo la música de tus esferas.
Fundaré la Potorrología Lolística a partir de los estudios exhaustivos que realizaré con tu joya. Seré el catedrático emérito en la especialidad de tu entrepierna y sobre esa piedra edificaré mi iglesia. Subiré a los altares tu esto para que sea adorado por todos los mortales. En las romerías a tu Santa Ermita la gente se embriagará en honor de tu llaga alegre. Será preceptivo y recomendable que niños y mayores la besen en efigie expuesta bajo palio en el atrio. Porque obrará milagros. Curará la hidropesía y el dengue, el garrotillo y el baile de San Vito, los ictus y los bocios, las penas moras y los dolores producidos en el escroto por el exceso de gallardas. Pero, eso sí, sólo yo, Sumo Sacerdote del Santo Esto de Loli, tendrá acceso directo a la maravilla. Sólo yo, majestuoso, enfundado en mi capa pluvial y tocado con un pedazo mitra que ni la de Rouco Varela, podré desvelar la divinidad y, arrodillado ante ella, recorrer todo el ritual que, para resumir, consiste básicamente en comérmelo todo.
¿La verdad?. La verdad es que me pones muy bruto, Loli.
Ya sabes, el jueves a la misma hora. Con las braguitas azules sobre la Sagrada Llaga. Oficiaremos los ritos más largos y completos de nuestra Santa Liturgia. Así sea.
Tu profe:
Manuel Maciá Martinez
Alicante, Febrero 2008.

2 comentarios:

Tristana y yo dijo...

Que envidia da la Loli.

José María Pastor Sánchez dijo...

Hola Manolo¡¡¡. Genial tu carta a Loli. Es genial la relación que mateneis. Para que luego digan que no existe el amor¡¡¡.

Un beso para ti y otro para la Loli.